2011:
Cometí errores, lloré por quién no debía y reí con falsas amistades. Perdoné demasiado, callé "te quieros" por miedo y verdades por no hacer daño. He abrazado a la persona que pensé que nunca me haría mal y me he dado cuenta de que esa persona no se merecía ni el roce. Descubrí que el paraíso puede encontrarse en el tacto de una piel, y que los besos pueden hacerte volar. Disfruté de pequeños detalles, y aprendí poco a poco en qué consiste la vida.
Aprendí que es mejor retirarse y dejar un bonito recuerdo, que insistir y convertirse en una verdadera molestia, no se pierde lo que no tuviste, no se mantiene lo que no es tuyo y no puedes aferrarte a algo que no se quiere quedar. Si eres valiente para decir "adiós" la vida te compensará con un nuevo “hola” .
Este 2011, no fue mi mejor año; pero tampoco el peor. ¡¡Conocí personas INCREÍBLES!!. Pero... ¡SUFRÍ! como todo ser humano. Traté de que no sea así, de que sea mi año perfecto, pero NADA, ni nadie es perfecto Llore, reí, caí, levanté. Pero de este 2011, me hizo mas fuerte para cuando tenga que afrontar un problema, una situación. No me arrepiento de nada, no me arrepiento de todo lo que viví. Lamento muchas cosas que sucedieron porque sí, sin explicación, sin un por qué.
Quiero tener un año HERMOSO con todos mis amigos, mis familiares. No quiero sufrir, ¿será mucho pedir? .
Siempre tengo una sonrisa por fuera, pero ¿por dentro, nunca se preguntaron?. Por afuera todos se muestran felices, sin problemas. Pero lo que sentimos esta adentro, no siempre estamos todos bien. Siempre tenemos esa tristeza, pero con abrazos, mimos, amistades; sacas una sonrisa verdadera. O capaz, te olvidas de esa tristeza.
Agradezco a todas esas POCAS, pero VERDADERAS personas que estuvieron conmigo este 2011. Y más que nada en los momentos difíciles y malos.
También GRACIAS a esas personas que me ((decepcionaron)), gracias a ustedes; soy mas fuerte.
También gracias a esas personas, que ya no están mas, por los momentos hermosos vividos junto a ellos. Por esas risas, abrazos, tristeza, emoción, llanto, y diversión. Por esos momentos inolvidables.
Gracias a esas personas con las que ya no tengo más trato, por los momentos lindos que pasamos juntos; NO ME ARREPIENTO DE NADA.
Gracias a esas personas que me traicionaron, con ellos pude crecer.
También muchas gracias a los que me dieron la espalda, las heridas las curé con personas que si valen la pena.
Que son mis amigos, que se cuentan con los dedos de la mano.
